El vicio de comprar telas es uno de los confesables,
¿verdad? Puedes hablarle a las amigas de tus horas ojeando telas en la web, y nunca te mirarán con pena, ni asomo de censura. Si además fueran
aficionadas a la costura, la conversación subirá de volumen
recordando gangas online, y el emocionante momento de rasgar el sobre que nos
entrega el cartero.
Me gusta tanto comprar
telas. Y lo que es peor… no quiero dejar de hacerlo. La semana pasada,
estuvimos en Alicante y la visita coincidió (no intencionadamente lo juro) con las
rebajas de Julián López. Hasta ahí puedo contar.
Las telitas que nos ocupan hoy, llegaron no sé muy bien cómo
al carrito de la compra en Hanckocks of Paducah. Las vi y oí como me
susurraban: “Nos necesiiiiitaaaaas.
Llévanos a casa y conviértenos en cuatro individuales navideños. Le
haremos muchísima ilusión a Mary. Cómpranooooos…”. Sé
que no hay telas suficientes en Hanckocks of Paducah con las que agradecer todo
lo que Mary y Fredy hacen por nosotros. No lo pensé más y las eché alegremente en el carrito. Cuando llegó el envío, me di cuenta de que las insinuantes vocecillas no me
habían engañado. Serían un bonito regalo.
Los individuales (al igual que los baberos y los neceseres),
son tremendamente sencillos de hacer. Una vez preparado el sandwich sólo hay
que acolchar y ribetear con un bies. Lo hago todo a máquina. Si se hilvana bien
el bies, con un único pespunte queda rematado. Para no desdibujar el estampado de coronas navideñas, esta vez acolché formando
estrellas.
Un post navideño en pleno mes de julio. Este año sí que me
he anticipado a la Navidad. Es todo por hoy. Me despido hasta la vuelta del verano. Nos veremos allá por septiembre. Como siempre...










