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viernes, 12 de junio de 2020

Fase 3: Verde



Semana para hacer borrón y cuenta nueva. Menos mal que va acabando... Necesito con urgencia una cura verde. ¿Una cura verde?. ¿Y éso qué es?. ¿Un zumo detox con (puaggg...) espinacas?. Noooo, se trata de una terapia de día, al alcance de cualquier bolsillo. Ahí van los ingredientes:
  • Encargar (a las Clarisas o al hombre del tiempo) un día luminoso y sin nubarrones. Madrugar y desayunar relajadamente en silencio. Envolver en film (a elegir)  fiambre, tortilla francesa, de patata o un trozo de manchego viejo.
  • Coger del frutero un par de naranjas, mandarinas o plátanos y echar todo en una mochila pequeña. Si se hubiera terminado de acolchar, se puede incluir un quilt, miniquilt o similar y aprovechar para hacer unas fotos "broche final".
  • Hacer unos kilómetros en coche hasta dar con un lugar sin humanos a la vista. OJO!!! advierto que estos días es tarea difícil no toparse con alguien sudoroso en mallas o montado en una bici.
  • Sólo resta caminar por el bosque vaciando la mente, impregnándose de las pequeñas maravillas naturales al alcance sólo de los que saben ver. Acabaremos cargados de tranquilidad, frescor y ganas de volver a casa para seguir disfrutando de las pequeñeces cotidianas. 










Allá donde miremos, todo es belleza.






No me resisto a incluir alguna imagen más.






lunes, 6 de abril de 2020

#yomequedoencasa: Rojo

No cuento los días, ni los que faltan, ni los que ya han pasado.  Cuento bloques. Nueve en este caso.


No pienso en lo que no puedo hacer. Me centro en lo que tengo entre manos. Schoolhouses.


Telas con diseño de letras. Cuando veo una bonita, compro al menos medio metro. Siempre encuentran su lugar. Los humanos también. Aunque tengamos el viento en contra. Siempre terminamos encajando cambios y aceptando varapalos.


Cuatro tonos de rojo repetidos en los nueve bloques.


Viajo por las carpetas de imágenes tomadas aquí y allá. Elijo nueve. Una por cada bloque.










La trasera es de Moda Fabrics con dorados metalizados. Otro remate más para la colección.


Los amontono en un rincón de la mesa y cuando tengo dos o tres, van a una cajita. El sacrificio de unos centímetros de tela los convierte en tesoros. Tonterías mías...


Con pocas ganas, pero empecé a acolchar la semana pasada. 


Abro la ventana con la esperanza de un cambio pero no ha parado de llover. Tardará en escampar...






lunes, 16 de marzo de 2020

Schoolhouse Miniquilt


7.50h. Salgo con  Maggie. Corretea por los jardines al lado de casa y el mundo parece haberse detenido. Solitarios paseadores de perros y el repartidor de periódicos. Damos la vuelta a la manzana acompañadas de invisibles pero sonoros pájaritos. Se esconden en los árboles de las aceras. Ellos no entienden de estados de alerta.



Hoy es un buen día para olvidarse de los telediarios cosiendo. Ayer planché el último bloque School Houses. Serán nueve en total, un miniquilt en toda regla. El sashing está resuelto ya: gris y negro, sin complicaciones. Para quebrarnos la cabeza ya tenemos largas listas de males. 






Volviendo a casa, recordaba otros momentos no tan lejanos en el tiempo. La vida y los sonidos de Puerto Príncipe. #yomequedoencasa supone algo más que responsabilidad y solidaridad. Nos pone en contacto y nos enfrenta a lo que somos. En una situación así, ¿que hacer en el tiempo de encierro? Maggie también lo tiene claro, quiere jugar a "quítame mi hueso". Lleva un rato tocándome con su patita para que se lo lance. Quién fuera perro...



La única complicación del bloque es una costura en Y. La primera la cosí con algo de miedo recordando algún bloque del DJ. Podría haberlo evitado dibujando un corte más en el trazado de piezas, pero es bueno enfrentarse a los obstáculos para llegar al  "prueba superada", verdad?


Hoy no ha parado de llover, pero ayer, un  sol primaveral entraba a raudales a través de las cortinas. Canturreo con un alfiler en la boca intentando coser recto. Qué gusto poder olvidarse durante un ratito del caos del mundo exterior...