Fin del Estado de Alarma en el País Vasco. Pasamos a no sé muy bien que otro estado. Seguramente al estado vacacional. Habrá estampida el viernes por la tarde y la ciudad quedará semivacía. Fin de otro proyecto. Esta semana terminé el top Quilty 365. O más bien debería decir Quilty 221 porque en realidad sólo hice 221 bloques.
Con los restos de batiks, monté un arcoiris para el borde exterior. Colores vivos, intensos, positivos. Colores de vida.
Maggie duerme despreocupadamente, no es ninguna novedad. Nada perturba su sueño, ni las estadísticas de fallecidos, ni posibles rebrotes, ni presumibles crisis económicas, ni siquiera las luchas políticas más vergonzantes.
Eso sí, en cuanto me ve coger la correa, salta y corre en círculos hacia la puerta. Esta temporada hemos buscado rincones solitarios para perdernos de mañana. Ella vuelve con sed y yo cargada de flores silvestres.
Me cuesta tirar los botecitos de cristal. Los atesoro en un armario. Apenas una flor o alguna vela y... magia. En fín, cada loco con su tema.
En la trasera del quilt no me he esforzado lo más mínimo. Un retal a rayas verde, alargado en los extremos con un estampado de Dear Estella. Llevaba años en las estanterías esperando su momento.




















