Padam padam padam... Tarareo la cancioncilla envuelta en el zumbido de las abejas. Me ignoran mientras extiendo el quilt sobre la hierba. Al volver la cabeza, las veo atareadas entre las ramas en flor. Parece que mi presencia tampoco incomoda a los inquilinos de los árboles vecinos. Trinan, afinando mejor que yo, ajenos a los clicks de la cámara. Vive y deja vivir, un viejo lema que me gusta.
Aún no tengo lista la etiqueta, pero no pude resistir la tentación de fotografíar Stars in her Crown en este idílico lugar al que no llegan los artificiales sonidos de ciudad.
Padam, padam, padam. Il arrive en courant derrière moi. Padam, padam, padam. Il me fait le coup du souviens-toi ... Cualquier parecido con la voz de Edith Piaf será pura casualidad o ciencia ficción. Desafino como nadie.




















































