#Label1 { font-family: Gruppo; font-size:12px; }

miércoles, 19 de julio de 2017

Enjoy

Todos tenemos favoritos: cestos, bolsos, monederos. A mí me gustan los neceseres. Bueno... y los baberos y que tampoco falten las tote bags.


Suelo regalar neceseres. Son una labor ideal y sencilla para una tarde de costura. Tela, guata, bies, una cremallera y listo!













jueves, 13 de julio de 2017

Volver, volver...

Volver a la atmósfera luminosa de casa, a  los objetos personales, a mi cuarto de costura,  a los paseos sin rumbo fijo. Me he acercado a la mercería: botones de nácar, cremalleras de todos los tamaños, hilos multicolores, velcro, entretelas, bieses dorados y plateados… Un sueño.


La cajita de costura es un regalo de Inés, del Victoria & Albert Museum. Venía cargada de tesoros, dentro de la oscura y barroca bolsa de la tienda. Me la llevo conmigo en la maleta, atiborrada de telas, fornituras y comestibles. Algo que declarar? Locura por las telas, por el jamón, el queso manchego viejo y el chorizo picante.



Esta es la siguiente entrega de bloques del Civil:









jueves, 6 de julio de 2017

Un Noséparaqué


Sé que es una pena desaprovechar los orillos. En Pinterest, hay montones de selvage projects super originales. Los "tienes qué" y "a ver cúando" acaban creandome obligaciones, y como la costura es para disfrutar, los voy dejando macerar.


Esta vez no me he resistido a los cantos de sirena del tuto de CosoQueTeCoso. Aquí cuento con poco material, pero he conseguido reunir lo necesario para probar .


La idea era hacer algo pequeño, un mug rug o un noséparaqué


Me pareció bonito dejar un trozo de la tela a modo de muestrario


Además, quise usar todos los que encontré y el noséparaqué fue creciendo.


Casi podría ser un individual...




En cualquier caso me gusta. A partir de ahora guardaré todos los orillos con un trocito de tela.


Por el momento, el noséparaqué está sobre mi mesa de trabajo. Seguramente lo colgaré a modo de cuadrito. Pero eso será dentro de dos semanas, a la vuelta de un pequeño respiro bilbaino que nos tomamos.




jueves, 29 de junio de 2017

École Primaire Orchideé

No hay lugares para pasear en Puerto Príncipe porque ése, no es un concepto afín a la idiosincrasia haitiana. Los tap-tap circulan atestados de pasajeros y el que tiene coche, prefiere soportar los infernales atascos a dar un sólo paso. Los fines de semana, nos alejamos de la capital buscando árboles, senderos y sombra.


Arriba en las montañas, encontramos una zona tranquila, unos cuantos grados por debajo de los habituales 40º. Entre los árboles un pequeño edificio rozando el abandono.



Hice unas fotos a través de los barrotes de la pequeña ventana sin cristal. La fecha en la pizarra indicaba que el día anterior había habido clase. 





Volvimos a casa en silencio. No había nada que decir. Por la tarde, fotografié la siguiente tanda de bloques Civil y organicé las fotos que acompañan este post.








Olvidaba esta foto. Un dibujo a tiza hecho por Carlie en la puerta de la escuela.