viernes, 17 de mayo de 2019

Solución Anti-Shopping


Varias semanas sin apenas dar puntada y aquí estoy... con ganas locas de retomar el baby quilt que empecé en abril para una amiga. Su bebecita nacerá allá por septiembre, y no quiero verme obligada a meter el turbo en verano. El top lo acabé a primeros de abril pero no ha sido hasta ayer que he montado el sandwich para acolchar.




Elegí unas telas alegres y pastelonas, llenas de flores y pajaritos.  No he tenido que comprar ni un centímetro, todas han salido de las estanterías de mi cuarto de costura. Una vez más, descubro el surtido y cantidad de metros que almaceno. 




Estos días semanas, he empleado horas y más horas en reorganizar las telas y dar cabida al maletón atiborrado de fat quarters, yardas y medias yardas que compré estando en Haití. He tardado muchísimo una eternidad en doblarlas y colocarlas por colores. Acabé hartísima y SIN GANAS DE COMPRAR MÁS.  Debería patentar el sistema de vaciado de estanterías como solución anti-shopping. 


No sé lo que me durará este hastío textil. En cualquier caso, aún me queda mucha terapia por hacer con otro de los vicios confesables: los libros. La última tentación se llama "Quilts con diseños espectaculares" de Kim Diehl y Jo Morton. Tengo excusa claro, hay un par de quilts maravillosos que pienso  tengo que hacer en cuanto encuentre un hueco.






viernes, 10 de mayo de 2019

The Pink Panther. Farmer´s Wife Sampler Quilt 6

Ordenando armarios, apareció el CD de la banda sonora. Henry Mancini sonaba tan elegante que daban ganas de servirse un martini blanco en copa triangular y esbozar unos pasos de baile. Supe contenerme, aunque la tarea de arreglar armarios y las estanterías de telas, está siendo interminable. 


Me encantan los dibujos de la Pantera Rosa y también las divertidísimas pelis de Blake Edwards. Hace años me regalaron el pack y de vez en cuando veo alguna. El rosa, es también el denominador común de estos bloques de hoy. Los patrones que Susan Gatewood ofrece gratuitamente en su web son una maravilla y los bloques casi se hacen solos.









Ya es primavera y no sólo en los anuncios del El Corte Inglés. Los jardines derrochan color y en el campo, abejas y flores escenifican el cuentito para niños. Comienza un nuevo ciclo.



viernes, 3 de mayo de 2019

365 Challenge Quilt


Intentando llenar el hueco dejado por el Dear Jane, caí en la tentación del 365 Challenge. La autraliana Kathryn Kerr, comenzó una nueva edición de su sampler quilt en enero de este año, con el sencillo planteamiento de ediciones anteriores: un bloque diario hasta llegar a los 365 que completan el quilt.


En Navidades hice acopio de telas en tonos rojos y gamas claro-oscuras. He dicho muchas veces que me encantan los proyectos complejos y prolongados en el tiempo, conllevan camino y aprendizaje. Así que el proyecto prometía... Los primeros bloques llegaron en enero, facilones y sin otra pega que dar con la combinación de telas. 


Aún así... los veía excesivamente pequeños. Cada bloque mide 3 x 3 pulgadas y la verdad es que no me gusta naaaada trabajar con piezas tan pequeñas porque se me pierden entre los dedos.


Poco a poco la complejidad de los bloques fue incrementándose, convirtiendo la costura, en reto y suplicio al mismo tiempo. 


Una parte de mí estaba encantada de superar día a día mis limitaciones, y la otra, cada vez más cansada del mini pieceo. Y así fuí completando bloques que archivaba en paquetitos de diez.


Semana a semana, el asunto empeoraba hasta llegar a las 42 piezas de algún  bloque.   Yo cosía y me decía: " pero qué estás haciendo Esther, si a ti estas diminuteces no te han gustado nunca".


No lo dejé por cabezonería, pero una mañana, abrí el correo, vi el bloque del día y me dije: "Esther, se acabó, no me apetece seguir. Esto debería ser un divertimento y no una obligación". Y como a veces soy muy obediente, la orden interna de "se acabó" me impulsó a recoger todas las telas y dar el experimento por acabado tras haber hecho 44 bloques.


Según mi filosofía personal, si el alivio es mayor que el arrepentimiento, la decisión es corrrecta. Con el Dear Jane me ocurrió algo parecido y tras hacer 23 bloques en azul volví a empezar.


El sampler quilt de Kathryn Kerr me parece maravilloso. Los PDFs que acompañan cada bloque no podrían estar mejor explicados y en la web se pueden admirar los resultados en distintos colores hechos por quilters de todo el mundo. Animo a visitar su web y registrarse. Los patrones son gratuitos, Kathryn únicamente pide que no se compartan y que se redireccione a cualquier interesado a su página.


Yo lo dejo aquí. Algo haré con los bloques que de momento siguen en sus paquetitos en un rincón de las estanterías.


lunes, 15 de abril de 2019

Closing Time

Ningún post necesita instrucciones de lectura, pero como éste promete ser largo, propongo dos lecturas a elegir: una rápida, ojeando las aplicaciones multicolor del miniquilt ya terminado y otra, más pausada con pinceladas de texto a pie de foto.


Durante los últimos dos años, música y costura han sido parte fundamental de mi día a día. He cosido mucho, muchísimo. Hoy escribo el último post desde Haití. Volvemos definitivamente a casa. Tanita Tikaram acompaña el teclear y amortigua el sonido del generador eléctrico. Un sonido tan presente como música y costura, porque la mayor parte del día no hay suministro eléctrico. El agua del grifo (no potable), llega diariamente a la urbanización en un camión cisterna. En cuanto a internet, es tan lento y desesperante como el desarrollo del país.


No sé cuanto durarán las impresiones de lo aquí vivido. Espero que el retorno a "lo civilizado" no nos devore con la superabundancia. En cada vuelta a casa, nos hemos ido deshaciendo de algunas cosas. Tener demasiado es lo normal. En todo este tiempo he echado montones de cosas de menos: comer con amigos, la libertad de callejear por la ciudad, la rica gastronomía... pero nunca nada material.  


La precariedad limita en muchos aspectos pero la Vida adquiere otra dimensión cuando sigues tu hilo interior. Coser dejando vagar el pensamiento ayuda a separar el grano de la paja y al final, sólo permanece lo esencial.  Y eso, no significa otra cosa que, tener algo que comer en la nevera, soñar tranquilo, disfrutar perdiendo el tiempo, tener alguien a quien abrazar y encontrar la paz con uno mismo. En definitiva... la pirámide de Maslow.


En estos dos años ha habido buenos y malos momentos. No renuncio a ninguno de ellos. Los buenos enriquecen, los malos también. Podría obviar estas reflexiones y hablar sólo del miniquilt, pero como decía, es hora de cierre y me apetecía compartir algo más.


Medowbrook Acres. Casi fiel al patrón original, porque en el último momento opté por resaltar los bloques enmarcándolos con una tela a rayas gris y negra. Me encanta. He disfrutado de cada momento de costura a la sombra de un árbol en la piscina. Siempre acompañada del cucucú de las inseparables tórtolas, de los lagartos curiosos y de los odiosos mosquitos.


También modifiqué el diseño del borde y la disposición de los bloques por otra que me agradaba más. Pequeños actos de rebeldía que no afectan al bonito patrón de Lori Smith. Por cierto, estaba en su stand en la feria de Houston, firme a pie de registradora vendiendo patrones sin parar. Compré uno más que espero hacer en alguna otra vida.


La experiencia de los cinco días del Quilt Festival fue fabulosa y  tan inabarcable de relatar como intentar concentrar mi visión de Haití en unas pocas líneas. Creo que no llegué a ver al completo los cientos de quilts de la exposición llegados desde todo el mundo. Arte textil. Virtuosismo. Vanguardia. Rostros famosos de grandes diseñadoras, stands y más stands, toneladas de telas, máquinas de coser, reglas, libros... Pura tentación imposible de resistir. 


Por si alguien pensara que caigo en contradicciones respecto al materialismo, diré en mi descargo, que las telas no tienen un carácter puramente material. Las considero alimento y combustible para la creatividad o el deleite contemplativo. Sonrío con descaro, no es para menos. 


Retomando el hilo conductor del post, diré que estos dos años han sido enriquecedores de una forma diría que agridulce. Y echando mano de la socorrida expresión, siento que hay un antes y un después. Estos últimos días intento esbozar ese después


Me dejo muchas cosas en el tintero y muchas imágenes por mostrar de otras labores acabadas en los últimos mesesLos compartimentos de la Vida y de la memoria son como vasos comunicantes. Los recuerdos y las fotos de esas costuras, reaparecerán salpicando e ilustrando nuevos posts. Es momento de despedirme. Cerrar maletas, cerrar la casa e incluso... cerrar una etapa más. 


Meadowbrook Acres