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lunes, 18 de septiembre de 2017

Entre Flores

Aunque hace meses que se fue, dejándome un gran vacío y desconsuelo, sigo recordando su olor. Me incordiaba persiguiéndome por la casa y haciéndome tropezar, o mirándome zalamera demandando cariño. Cómo me gustaban los paseos matinales! Ella, rastreando trazas de cualquier  resto comestible, y yo despejando nubes de sueño.

Gran parte de los post, salieron de esos paseos. De vuelta a casa, ella se daba un revolcón en la alfombra del salón y yo me sentaba a juntar palabras y adornar las fotos. Al rato se oían sus ronquidos de bestezuela feliz y yo, me regocijaba, consciente del momento único.

Suena Sting... FragileHoy escribo estas líneas lejos de casa, sin la inspiración del paseo y sabiendo que nadie me va a pisar estos casi últimos bloques del Civil. 















lunes, 11 de septiembre de 2017

Decameron Indigo

Fin de semana en la playa y la ocasión perfecta para hacerle unas fotos al top recién terminado.




Lo empecé hace algunos años y ha sido un quilt muy viajero.


Porque los bloques caben en cualquier rincón de la maleta y siempre hay un rato para coser. 


Lo extendí sobre una cama.


Todo color.


El cuadro se asemeja...


A la parte central.


La luz era cegadora.



Tanto dentro como fuera.



Volveremos en otra ocasión


Tal vez para una sesión con el Civil.


Eso es todo...



lunes, 4 de septiembre de 2017

Quién Dijo Miedo?

Hemos tenido un agosto con calor de infierno, tormentas tropicales y cortes de luz. Con el nivel de aislamiento en el que vivimos, no sabría decir qué me resulta más preciado y necesario. ¿El aire acondicionado o internet? Seguramente esto último… En cualquier caso, he cosido mucho, tanto que al Civil no le queda prácticamente nada para completarse.


Los domingos seguimos huyendo del avispero ardiente que es Puerto Príncipe. El paseo por la montaña, con un ambiente más fresco y verde, recompensa del trayecto de casi una hora en coche. A los lados de la carretera, todo un mundo que uno no quisiera ni imaginar pero que existe. 



A la vuelta, parada en Marie Belliard. Una coqueta y moderna pastelería remodelada a finales del pasado año. Los expositores están llenos de atrayentes pasteles y glaseados de todos los colores, pero añoro el sabor y el aroma de los pasteles de mi ciudad. Los de aquí saben un tanto pastosos. Seguramente porque el chocolate, la mantequilla y los huevos están caros, tan caros como casi todo lo que se vende en el súper.





Me enredo con ésto y aquello, y lo que quería es mostrar la siguiente entrega de bloques.








El sashing y los corner stones están ya cortados. Y he comenzado a montar el top.  Sigo con mi atrevimiento en cuanto al color pero... ¿quién dijo miedo?



Ayer no pude resistirlo y me lo probé a modo de chal. Espero que dentro de unos meses y una vez acolchado, podamos estrenar este quilt en una latitud con veranos más benévolos.