lunes, 5 de noviembre de 2018

Dear Jane Diaries (XVIII)




La mesa está puesta... ¿un café?, ¿un té?. ¿tal vez un trocito de bizcocho? Atrás quedó el infernal verano, las temperaturas se han suavizado. El jardín, siguiendo sus propias normas de floración, va mutando de color. Algo parecido me sucede a mí. Finalizo un proyecto para abrazar otros nuevos. 





Mi Dear Jane cubre la mesa del jardín, sin otra compañía que una silla de mimbre, que algún inquilino abandonó a su suerte. Miro y remiro el top, y se ve bonito. En un rato, volverá a la oscuridad del armario. Allí descansará sobre la guata y la agradable trasera de Moda Fabrics que compré ex profeso. Un día propicio de este templado invierno, seguro despertaré ansiando retomarlo. Pondré agua en la kettle, prepararé las tostadas y después de desayunar comenzaré acolchar.






Los triángulos de las esquinas, los hice con el mismo estampado para darle al top una cierta uniformidad visual. El quilt no llevará otra etiqueta que mis iniciales y una frase de Eugène Delacroix bordada en uno de los esquineros. Me identifico con ella. Engloba mi visión de la Vida y de cualquier otro proceso de aprendizaje: "Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere".











sábado, 27 de octubre de 2018

Bolso Manía


Dos de la mañana. Despierto sobresaltada en medio de una pesadilla. El calor sofocante me recuerda que ya estamos de vuelta en lo que un amigo llama, mi retiro cartujo.  Uffff, el sueño parecía tan real... Un señor había montado en el suelo del salón, varios tops para acolchar, utilizando como trasera algunas de MIS telas. Arggggg, le gritaba mientras le apretaba el gaznate a dos manos: "pero cómo se te ha ocurridoooooo???, ¿quién te ha dado permiiiiisoooo??? 
No recuerdo las telas, pero si hubieran sido estos fats de Eclectic Elements, le hubiera rematado a buen seguro.


La telita de color burdeos la compré en unas rebajas y haría un buen papel como forro del bolso que pensaba hacerme. Tengo muchos, pero nunca son suficientes. Y no es debilidad de carácter. No. El problema son las telas bonitas que sugieren proyectos y así, nunca se acaba.


Para las asas, una básica de French General adornada por lo que me quedaba de un bordado metalizado, que nunca más he logrado encontrar.




Imprescindibles los bolsillos interiores, en los que tampoco podía faltar un snap. Desde que estrené la maquinita con los baberos, no pierdo ocasión de repetir. Snap manía, bolso manía, tela manía. Qué vejez me espera... Menos mal que, de momento, me deshago de los mini-scraps, así que no hay peligro de Diógenes.



En el otro lado, un bolsillo de cremallera. Me encanta cuando no tengo que comprar nada, cuando sale todo de pasadas inversiones en textiles y productos de mercería.



Estas son las asas. Sólo un pespunte en cada lado y recortar el tul sobrante.





Unas cuantas costuras más tarde... Bolso listo!







Me despido con unas imágenes de la expo de Joana Vasconcelos en el Guggenheim de Bilbao. Telas, pasamanería, crochet, lentejuelas, flecos, bordados... Y mucho más a descubrir.